Desde la bella Ciudad de México les escribo sobre el encuentro del International Council of Jewish Women. El abrazo fraternal del las Voluntarias Judías Mexicanas nos ha hecho sentirnos en casa y confirma que donde nos encontramos los judíos somos hermanos.
Hemos tenido tres días de charlas interesantes que abarcaron desde el concepto de justicia hasta cómo reconocer nuestros rasgos de personalidad. Tres mujeres carismática y dinámicas nos hablaron de sus proyectos tocando inclusión escolar de discapacitados hasta la construcción de un museo.