Amiga, hermana, compañera, buena, cariñosa son algunas de las cosas que se pueden decir de ella.
Una gran amiga, que escuchaba y estaba siempre allí para todos y cada uno. Como una hermana incondicional.
Compañera de trabajo, compañera de mates, compañera en fin.
Dedicada cien por ciento a todos los chicos, especialmente a los más pequeños, que cuando la veían dentro y fuera del ámbito de la escuela corrían a abrazarla.
Bueno, como nadie más, Inés fue una gran e integra persona.
Aunque hayan pasado un par de años de su partida física, ella sigue estando en cada rincón de nuestras vidas. Cada vez que planeamos una actividad en el colegio, recordamos con cariño como lo hacía Inés y como los niños disfrutaban y tratábamos de aprender algo de lo que ella les decía.
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