jueves, 31 de enero de 2013

Itró 5773

Los Rabinos de la UJCL escriben sobre la parashá de la semana

Por el Rabino Joshua Kullock
Comunidad Hebrea de Guadalajara

Algunos meses atrás, comencé con un proyecto llamado Daf Iomi, cuyo propósito consiste en leer una hoja de Talmud por día.  De esa forma, la idea es poder pasar por toda esta obra monumental en un lapso de siete años y medio.  No solamente se intenta expandir el conocimiento de nuestras fuentes, sino que también se trata de forjar disciplina. En tiempos en los que prima la inmediatez, embarcarse en un programa de estudios que tomará años y que no dará ninguna calificación ni acreditación es una manera de decirle al mundo que el pueblo judío tiene otros ideales en mente, distintos a los de correr lo más rápido posible para tener un título y luego no abrir un libro más en nuestras vidas.  No por casualidad, los estudiosos de Torá son llamados en nuestra tradición Talmidei Jajamim, sabios que nunca dejan de ser alumnos, que nunca dejan de estudiar.

Una de las cosas más bellas de estudiar Talmud es que uno ingresa en un mundo de asociaciones libres y de interpretaciones de toda índole.  Puede que el tema principal sea el Shabat, por poner de ejemplo el tratado que estoy leyendo en estos días, pero eso no quita que los sabios talmúdicos incluyan en sus reflexiones temas tan diversos como las regulaciones sobre el Brit Milá, consejos médicos para tratar distintas dolencias o relatos que nos legan diversas moralejas y mensajes.

Yitro 5773 - English


By Rabbi Joshua Kullock
Comunidad Hebrea de Guadalajara

A few months ago, I launched a project called Daph Yomi, which consists of reading a page of Talmud per day.  The idea is to cover, in this manner, this awesome work in its entirety throughout seven and a half years.  The purpose is to expand the knowledge of our sources, as well as to build up discipline. In times when immediacy comes first, embarking in a study program that will take years and will have no grades or accreditation is a way to tell the world that the Jewish people has other ideals in mind, different from those which involve running around in order to gain a degree as quickly as possible, and thereafter, to never again open a book in our lives.  It is not by chance that Torah scholars are called, in our tradition, Talmidei Chachamim, sages who keep on studying, sages who study the sages.

One of the most beautiful things of studying Torah is that you enter into a world of free associations and all kind of interpretations.  Perhaps the main subject is Shabbat, to take on the example of what I’m reading these days, but that does not prevent the Talmudic sages from including in their reflections subjects as diverse as Brith Milah regulations, medical advice for the treatment of different conditions, or stories which bequeath us different morals and messages.

viernes, 25 de enero de 2013

Beshalach 5773 - English

By Rabbi Gustavo Kraselnik
Kol Shearith Israel - Panama


“I myself alone have more memories than those held by all humankind since the beginning of the world.” Thus speaks Irineo Funes, the main character of one of the most famous stories by the Argentinian writer Jorge Luis Borges: “Funes, the Memorious” (1942). 

Bedridden due to an accident, he suffered from hypermnesia, a rare condition that allows the person to remember with great accuracy everything he/she has lived. In the author’s words: “Twice or thrice had he reconstructed an entire day; with not one doubt, but each reconstruction had required an entire day.” 

Beshalaj 5773


Los Rabinos de la UJCL escriben sobre la parashá de la semana

Rabino Gustavo Kraselnik
Congregación Kol Shearith Israel, Panamá


“Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo”.  Así habla Irineo Funes, protagonista de uno de los más celebres cuentos del escritor argentino Jorge Luis Borges: “Funes, el memorioso” (1942).

Postrado como consecuencia de un accidente, sufría también de “hipermnesia”, una rara condición que permite a la persona recordar con gran precisión todo aquello que ha vivido.  En palabras del autor: “Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerido un día entero.”

HKSI: Día Familiar


jueves, 17 de enero de 2013

Bo 5773

Los Rabinos de la UJCL escriben sobre la parashá de la semana

Rabino Rami Pavolotzky
Congregación Bnei Israel - San José, Costa Rica

La “ceguera temporal controlada”

En la parashá de esta semana, Parashat Bo, leemos acerca de las últimas tres plagas que azotaron la tierra de Egipto (langostas, oscuridad y muerte de los primogénitos) y que culminan con la gloriosa salida de los hijos de Israel.  Me gustaría en esta oportunidad hacer un comentario sobre el significado de la novena plaga, la oscuridad.  Como todo el texto de la Torá, el relato de las plagas también tiene un significado literal y otro metafórico, no siempre absolutamente claro.  Me referiré a ambos tipos de interpretación, en lo que respecta a la plaga de la oscuridad.

La Torá dice: "Dijo Adonai a Moshé: ‘Extiende tu mano hacia los cielos y que haya oscuridad sobre la tierra de Egipto y que se palpe la oscuridad”.  Tendió Moshé su mano hacia los cielos y hubo oscuridad: tinieblas en toda la tierra de Egito, tres días.  No pudieron divisar hombre a su prójimo, ni se levantó alguno de su lugar, tres días.  Empero, para todos los hijos de Israel hubo luz en sus moradas" (Éxodo 10:21-23).

Bo 5773 - English

By Rabbi Rami Pavolotzky
B’nei Israel Congregation, Costa Rica


“Controlled Temporary Blindness”

In this week’s parashah, Parashat Bo, we read about the last three plagues that battered the land of Egypt (locusts, darkness, and the death of the first-borns) and which culminated with the glorious departure of the children of Israel.  I’d like to take the opportunity to comment on the meaning of the ninth plague, darkness.  Similar to the entire text of the Torah, the story of the plagues has both a literal and a metaphorical meaning, not always absolutely clear.  I’ll make reference to both types of interpretation, as it concerns the plague of darkness.

It is written in the Torah:  “Then the Lord said to Moses, ‘Hold out your arm toward the sky that there may be darkness upon the land of Egypt, a darkness that can be touched.’  Moses held out his arm toward the sky and thick darkness descended upon all the land of Egypt for three days.  People could not see one another, and for three days no one could get up from where he was; but all the Israelites enjoyed light in their dwellings.” (Exodus 10:21-23).

Kaitána, más fotos

Palpitando la Llegada de Tu Bishvat y paseo a Punta Culebra

Con los árboles primero observaron los árboles que rodean la sinagoga y los dibujaron creando el diseño de su futuro árbol, después hicimos masa y los representaron con eso para esperar que se seque y después los van a pintar!


lunes, 14 de enero de 2013

jueves, 10 de enero de 2013

Kaitaná - nuevas fotos

Vaerá 5773

Los Rabinos de la UJCL escriben sobre la parashá de la semana

Rabina Daniela Szuster
Congregación B´nei Israel, Costa Rica

Acerca de la diversidad de nombres de la divinidad

“Habló Elohim a Moshé y le dijo a él: Yo soy Adonai. Yo me aparecí a Abraham, a Itzjak y a Iaakov por El-Shaddai, empero por Mi nombra Adonai no Me he dado a conocer a ellos”. (Shmot 6:2-3). 

De esta manera comienza la parashá de esta semana. A partir de estas palabras, surgen diversos interrogantes acerca de los nombre de D”s. Dios afirma haberse aparecido a los patriarcas de una manera particular, como El Shadai, mientras que a Moshé se le está revelando con el nombre de Adonai. ¿Qué significa que D”sse le apareció de manera diferente a los patriarcas que a Moshé? ¿Por qué escogió El Shadai para acercarse a los patriarcas y Adonai a Moshé?, ¿qué particularidades presentan cada uno de estos nombres? ¿Un nombre es más importante que otro? En fin, estas palabras encierran una gran gama de misterios en relación a los nombres de la divinidad. 

Vaerá 5773 - English

By Rabina Daniela Szuster
B´nei Israel Congregation, Costa Rica


On the Diversity of the Divinity’s Name

“God spoke to Moses and said to him, ‘I am the Lord, I appeared to Abraham, Isaac, and Jacob as El Shaddai, but I did not make Myself known to them by My name YHVH.’” (Ex. 6:2-3). 

Thus begins this week’s parashah.  And from these words, several questions arise concerning the names of God.  God affirms his appearance before the patriarchs in a particular way, as El Shaddai, while He reveals Himself before Moses with the name of Adonai.  What does this difference in God’s appearance mean?  Why did He choose to appear as El Shaddai before the patriarchs and as Adonai before Moses?  What do each of these names represent?  Is one of them more important than the other?  Anyhow, these words hold a large spectrum of mysteries as regards to the divinity’s names.

jueves, 3 de enero de 2013

Shemot 5773

Los Rabinos de la UJCL escriben sobre la parashá de la semana

Rabino Joshua Kullock
Comunidad Hebrea de Guadalajara

Una vez más nos encontramos en Egipto.  Una vez más somos esclavos del Faraón.  Y una vez más comienza a desandarse el camino que nos llevará al éxodo, al deambular por el desierto y a recibir la Torá.

No obstante, a fin de llegar a Egipto, el relato bíblico tuvo que presentarnos antes a Iosef y a sus hermanos.  Es decir: la esclavitud no habría sido posible si, tiempo antes, la familia de Iaacov no se hubiera mudado a las fértiles tierras de Goshen.  En la decisión de descender al Nilo, el tercero de nuestros patriarcas empieza a sentar las bases de una trama que, generaciones más tarde, traerá sufrimiento y dolor al naciente pueblo de Israel.

Shemot 5773 - English

By Rabbi Joshua Kullock
Comunidad Hebrea de Guadalajara

We find ourselves once again in Egypt.  We are Pharaoh’s slaves again.  And once again, the path that will lead us to the exodus, to the wandering through the wilderness and to the receiving of the Torah has begun.

However, in order to reach Egypt, the biblical story had to present Joseph and his brothers.  In other words: slavery would not have been possible if, some time before, Jacob’s family had not moved to the fruitful lands of Goshen.  On his decision to move down to the Nile, the third of our patriarchs promotes the foundation of a storyline which, generations later, will bring suffering and pain to the recently born people of Israel.