Los Rabinos de la UJCL escriben sobre la Parashá de la semana
Rabino Gustavo Kraselnik
Kol Shearith Israel - Panamá
Hiljot Yom Hakipurim, el tratado que el Shulján Aruj dedica a la observancia del día más sagrado del año, culmina diciendo que al finalizar esa jornada, repuestos del ayuno, debemos comenzar a construir la Sucá. En palabras del Mapá (Moshe Isserles, Polonia Siglo XVI), para pasar sin interrupción del cumplimiento de una mitzvá a otra mitzvá (Oraj Jaim 621:4).
También el Gaón de Vilna (Eliahu Ben shlomo Zalman Kramer, Siglo XVIII) conecta ambos días sagrados. En su interpretación, y tomando en cuenta que de acuerdo al Talmud (Taanit 30b) Moisés descendió del monte Sinaí el 10 de Tishrei (Yom Kipur), el 11 le comunica al pueblo la orden de construir el Mishkán (Tabernáculo), el 12 y el 13 el pueblo trae las donaciones, el 14 se lo prepara y el 15 de Tishrei, la fiesta de Sucot, queda consagrado. (Citado por el Maguid de Duvno, Kol Iaakov, Shir Hashirim 1:4.)
Existen muchas otras formas de vincular ambas celebraciones. La realidad es que apenas terminamos Yom Kipur, ya nuestro esfuerzo está destinado a la preparación de Jag Hasucot. Una vez escuché plantear la relación a partir de un tema de personas. Yom Kipur es una experiencia profundamente individual (es el día que se rubrica mi veredicto), mientras que Sucot apunta a lo colectivo (es la fiesta en que pedimos por lluvia, un premio compartido por todos).