lunes, 11 de septiembre de 2017

Nitzavim - Vaielej 5777

Los Rabinos de la UJCL escriben sobre la Parashá de la semana

Rabino Darío Feiguin
Congregación B´nei Israel, Costa Rica.

Los convocados a renovar el Pacto

“Ustedes están parados el día de hoy, todos, delante de Adonai vuestro Dios. Los jefes de las tribus, los ancianos, los oficiales, todos los hombres de Israel, vuestros hijos y vuestras esposas, hasta el extranjero que habita entre ustedes, desde el leñador hasta el aguatero...para entrar en el pacto, convertirse en Su Pueblo, y que Él sea para ustedes su Dios”.

Así comienza Parashat Nitzavim. Una renovación del Pacto, después de la salida de Mitzráim y la tremenda travesía por el desierto, con todo lo que allí pasó.


No es casualidad que se lea Parashat Nitzavim casi siempre unos días antes de Rosh Hashaná.

Es que dentro de pocos días vamos a estar parados todos, delante de Adonai nuestro Dios. Vamos a estar los ancianos y los jóvenes, los hombres y las mujeres, los profesionales y los comerciantes, los desesperanzados y los desocupados.

Vamos a traer a quienes están acá, y también a quienes ya no están. Como dice más adelante en la Parashá, vamos a convocar a nuestras memorias; a quienes hoy sólo podemos abrazar desde ese recuerdo a veces no tan nítido, pero siempre lleno de amor. Y vamos a convocar también a quienes todavía no están, a aquellos que vendrán tras nuestro y serán nuestra continuidad.

Vamos a trascender el espacio, y nos uniremos a todos nuestros hermanos judíos de todo el mundo en plegaria y Teshuvá.
Y vamos a trascender el tiempo, y allí estaremos junto a nuestros viejos y abuelos, a nuestros maestros y rabinos, a los mártires de la Shoá y los atentados terroristas en Israel y en todos lados, junto a Rambam y Rabi Akiva, Moshé Rabéinu y hasta el mismísimo Sinai.

En este viaje más allá del tiempo y el espacio aparecerá nuestra propia vida pendiendo de un hilo, tan frágil, tan endeble. Caerán nuestros delirios de omnipotencia y nuestras fantasías de gloria eterna y poder.

En palabras del poeta de Unetané Tókef: nos preguntaremos quién vivirá y quién morirá, y nos veremos frente a nuestra pequeñez como cacharros de arcilla, que cualquier golpe los quiebra.

Aparecerá nuestra propia vida, como en tercera persona, vista por nosotros mismos desde esa distancia que requiere la perspectiva espiritual de la Teshuvá.

Daremos vuelta nuestra mirada para ver qué se hizo de nosotros, qué quedó del joven con ideales, el que tenía toda la fuerza vital de su fe.

Cómo es posible que el afuera haya penetrado tan cruelmente en nuestras almas hasta el punto de casi no reconocernos humanos, de casi no tener memoria de nosotros mismos.
Un afuera de guerra y sangre, de mentira e hipocresía, de corrupción e impunidad, de corralitos y estafas, de inseguridad e inestabilidad.

Daremos vuelta nuestra mirada hacia el costado, para no resignarnos soñar, a creer, a tener esperanza.
Para preguntarnos quiénes queremos ser y qué tipo de vida queremos vivir Para recuperar esas fuerzas vitales que nos motiven a tomar decisiones correctas y que nos acerquen a ese ser humano que quisiéramos ser.

Todos los que estamos y todos los que no estamos hoy...
Todo lo que fuimos y todo lo que aún no llegamos  a ser...
Nuestros muertos que nos regalaron la vida, y nuestros hijos que nos regalarán la continuidad...

Todos, sin excepción estaremos frente a Dios para renovar una vez más el pacto.

Sh´má kolénu Adonai Eloheinu, jus verajem aleinu
Vekabel berajamim uvratzón et tefilatéinu

Escucha, oh Dios, todas estas voces, que vienen desde tantas épocas y lugares a través del canal de la propia Neshamá.

Y acepta con tu voluntad y con ti amor nuestras plegarias, para tener ganas de vivir un nuevo año, con salud y trabajo, con coraje y fe, con esperanza y Shalom.
  
¡Shabat Shalom veShaná Tová!

Rabino Darío Feiguin
B´nei Israel Costa Rica


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