Los Rabinos de la UJCL escriben sobre la parashá de la semana
Por el Rabino Rami Pavolotzky,
Congregación B´nei Israel, Costa Rica
Congregación B´nei Israel, Costa Rica
Publicado en 5768
El centro de nuestras vidas
El segundo capítulo del libro de Números detalla cómo debía establecerse el campamento de los hijos de Israel en el desierto. En el centro se encontraba el Mishkán (Tabernáculo). Alrededor de este se distribuían Moshé, Aharón y sus hijos, y el resto de la tribu de Leví. Un poco más afuera, en cada uno de los puntos cardinales, se ubicaba un grupo de tres tribus, cada una de las cuales debía llevar un estandarte que las identificaba. Esta disposición debía mantenerse estrictamente, tanto al acampar como al desplazarse.
Está claro que el campamento se ordenaba de dentro afuera, siguiendo un orden decreciente en santidad o importancia religiosa. En el centro se ubicaba la casa de D”s y Su Torá, más afuera aquellos responsables de enseñar y velar por el cumplimiento de las palabras de la Torá, y todavía más afuera el pueblo, aquellos a quienes el mensaje divino estaba dirigido.
El segundo capítulo del libro de Números detalla cómo debía establecerse el campamento de los hijos de Israel en el desierto. En el centro se encontraba el Mishkán (Tabernáculo). Alrededor de este se distribuían Moshé, Aharón y sus hijos, y el resto de la tribu de Leví. Un poco más afuera, en cada uno de los puntos cardinales, se ubicaba un grupo de tres tribus, cada una de las cuales debía llevar un estandarte que las identificaba. Esta disposición debía mantenerse estrictamente, tanto al acampar como al desplazarse.
Está claro que el campamento se ordenaba de dentro afuera, siguiendo un orden decreciente en santidad o importancia religiosa. En el centro se ubicaba la casa de D”s y Su Torá, más afuera aquellos responsables de enseñar y velar por el cumplimiento de las palabras de la Torá, y todavía más afuera el pueblo, aquellos a quienes el mensaje divino estaba dirigido.





