Los rabinos de la UJCL escriben sobre la parashá de la semana
Rabino Rami Pavolotzky
Congregación B´nei Israel
San José, Costa Rica
Irat Shamaím, el temor reverencial a D-s
Al finalizar los estudios rabínicos, un estudiante que desea convertirse en rabino debe rendir un examen final ante un Beit-Din, es decir ante un jurado o tribunal rabínico. Para este examen hay que prepararse muy bien y estar dispuesto a contestar preguntas de todo tipo. Una anécdota cuenta sobre un joven candidato a convertirse en rabino, en cuyo Beit-Din se encontraba un rabino anciano y sabio. Éste le preguntó cuál era el máximo objetivo que un rabino se debería fijar para alcanzar, luego de muchos años de estar en una comunidad. El todavía estudiante intentó con diferentes respuestas, como hacer que la comunidad cumpla muchos preceptos, que los jóvenes se identifiquen plenamente con el judaísmo, que todos los miembros asistan a los rezos, etc. Sin embargo, si bien todos éstos eran deseos nobles y muy apreciados, ninguna de estas respuestas fue considerada correcta por el anciano rabino. Finalmente, éste le explicó al joven que el logro más alto al que un rabino de comunidad debe aspirar a largo plazo, es que los miembros de la comunidad desarrollen el sentido de Irat shamaim, literalmente el “temor al cielo”, metafóricamente el temor reverencial a D-s.
En la actualidad se suele utilizar este concepto para designar a una persona muy piadosa, que cumple puntillosamente con los preceptos de la ley judía, incluso cuando le es complicado, incómodo y hasta peligroso hacerlo. Una persona que se sacrifica para cumplir con las miztvot es considerada ieré shamaim, temerosa de D-s. Sin embargo, en el Tanaj, la Biblia Hebrea, el concepto es algo diferente.