Bereshit - Génesis Bereshit 41:1 – 44:17
Haftará: Melajim I (I Reyes) 7:40-50
Los Rabinos de la UJCL escriben sobre la parashá de la semana
Rabina Daniela Szuster
Congregación B´nei Israel, Costa Rica
Acerca de los descensos y ascensos de la vida
Desde el shabat pasado, comenzamos a leer la historia de Iosef, el gran soñador. Sin duda, su vida fue muy difícil y con muchos obstáculos. Empezó soñando y, al final de su vida, la mayoría de sus sueños se hicieron realidad; no obstante, entre un período y el otro, sufrió bastante. En todo el relato, muy pocas veces lo escuchamos hablar. La Torá nos cuenta de su vida, pero muy poco acerca de sus sentimientos y pensamientos.
Recordando la historia, Iosef tuvo varios sueños y luego sus hermanos lo envidiaron, se enojaron, le quitaron el atuendo regalado por su padre y lo tiraron a un pozo. Fue vendido a unos viajeros, vivió en la casa de Potifar y llegó a ser su mano derecha. Luego, por el pedido de la esposa de Potifar, lo mandaron al calabozo. Posteriormente, el Faraón dio la orden de liberarlo para que interpretara sus propios sueños, y de esta manera, Iosef se convirtió en la mano derecha del emperador egipcio.
Sin duda, la vida de Iosef fue una vida con muchos altibajos. De llegar a lo más hondo, como ser el pozo y el calabozo, pudo ascender hasta lo más elevado, como ser la mano derecha de dos gobernantes.