Discurso pronunciado por el Prof. Paulino Romero C., como orador de fondo en el Acto de conmemoración del décimo sexto aniversario del asesinato de Isaac Rabin, Primer Ministro del Estado de Israel y Premio Nobel de la Paz, efectuado en el Centro Comunitario Kol Shearith Israel, Costa del Este, ciudad de Panamá, el miércoles 9 de noviembre de 2011
Estudiantes, autoridades, amigos:
Con sentimiento de genuina satisfacción he concurrido a este acto de conmemoración del grande héroe cuya memoria es venerada no solo por el pueblo de Israel sino también por los amantes de la paz y la democracia en todas las partes del mundo. Correspondo a la gentileza de mi distinguido amigo don Alan Perelis, digno Presidente del Congreso Judío Panameño, quien me ha conferido el honor singular de comisionarme para que diga unas palabras en esta velada de recordación de Isaac Rabin, mártir de la paz.
En la larga cadena de guerras (árabes contra judíos), todavía está en el platillo de la balanza si la “Guerra del Yom Kippur” fue la última de una serie muy sangrienta, o una más en esa larga cadena, si Oriente Medio progresará ahora hacia una coexistencia pacífica con sus vecinos o hacer frente a la violencia. Todo depende de las emociones y visiones, de los temores y de las esperanzas de gentes de muchas tierras, y de los más allá. Las superpotencias cargan con una gran responsabilidad; el hecho de cómo contemplan sus intereses y de cómo traten de favorecerlos son factores de primordial importancia en la compleja ecuación del destino de Oriente Medio.