jueves, 17 de julio de 2014

CJP - Sobre el conflicto en Israel y su repercusión en nuestro país.

Una vez más Medinat Israel se encuentra bajo fuego; en sentido literal, bajo una lluvia de cohetes lanzados por Hamas desde la Franja de Gaza contra la población Israelí, y en sentido figurado, por las críticas y ataques en los medios por la respuesta del Estado Judío que decidió no quedarse de brazos cruzados y respondió el fuego.

Lastimosamente, no es la primera vez que en Israel se vive con el temor del bombardeo indiscriminado a sus habitantes y probablemente no será la última.  Como en otras ocasiones, el complicado conflicto de Medio Oriente genera un despertar en los sentimientos antisionistas y antisemitas en todo el globo, más notable aún en las redes sociales. 

Lo preocupante es que los tiempos están cambiando y el anonimato que brindan las redes, sumado al fervor de las campañas en contra del conflicto armado (culpando únicamente a una parte) parecen derribar en algunos casos esa timidez de hace pocos años, y muchos ya abiertamente combinan su desprecio contra Israel con el que mantuvieron disimuladamente contra nuestro pueblo.

Panamá es un país amante de la paz donde grupos de todas las etnias, religiones y nacionalidades conviven en armonía, y donde las opiniones sobre conflictos externos pueden generar debates, más no deben degenerar en insultos y mucho menos en violencia.  Preocupa entonces la escalada en el tono que se percibe en las redes sociales y los recientes llamados a manifestaciones en contra de Israel bien empañados de antisemitismo.

El conflicto en Israel es sumamente complejo y difícilmente puede uno explicarlo en unas pocas líneas; mucho menos a quienes cegados por un odio hacia el pueblo judío, opinan según su sentir y no según los hechos. 

Nuestra postura entonces es conciliatoria y de tolerancia; nuestro mensaje es de apoyo al derecho a la defensa del Estado Judío; nuestro lenguaje es el de la moderación y el esclarecimiento, y nunca el de la confrontación con quienes prefieren no dialogar.

Nuevamente, son tiempos difíciles para Israel y para nuestro pueblo. Hacemos un llamado a mantener la calma, pero a la vez, manteniéndonos siempre alertas. A ser activos en el comentario y en el debate inteligente sobre el conflicto, evadiendo aquel que obviamente no busca soluciones sino reforzar antagonismos. A mantenernos informados  también sobre conductas que puedan atentar contra nuestra comunidad, y a continuar reforzando los lazos de comunicación y apoyo con el resto de la sociedad panameña, cuya gran mayoría, al igual que el pueblo judío, es amante de la paz.

Sumamos nuestra plegaria, que la paz y la calma reinen nuevamente en Israel y en toda la región.

¡Am Israel Jai!


           Alan Perelis                         Rabino Gustavo Kraselnik
            Presidente                             Director Ejecutivo

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